domingo, 10 de agosto de 2008

Juneau - Capital de Alaska

Es inevitable para mi sentir una sensacion de agrado al ver estos lugares, tan, pero tan nuevos..."Cuando el paisaje es apacible, los sentidos se acomodan y la cabeza se relaja..." decia algun personaje en alguna de mis vacaciones. Recuerdo el verano del 2007 al haber visitado Santa Teresita junto a Lili y descubrir un paraje en la playa donde habría realmente no más de dos o tres personas en una extension de 500 mts. aproximadamente: el paisaje visual y sonoro era realmente apacible.
Aqui en Juneau, no hay playa como la de Santa Teresita, aunque hay cosas diferentes. La primer palabra que yo hubiera pensado respecto de un lugar como este es "mejor"; hoy creo que la palabra es "distinto". De hecho, hay gente de otros países que viaja miles de kilometros deseosos de tomar fotografias en La Boca y San Telmo. Yo siempre los tuve a 1 hora de colectivo por U$S 0.50. Así funciona todo, o casi todo, en este mundo.




El paisaje de Juneau, capital de Alaska, es realmente apacible. La ciudad esta al pie de un sistema montañoso, por lo cual todas las callecitas del "downtown" suben y bajan. En estas calles, llenas de negocios que conservan las vistas tradicionales de la fundacion del pueblo, se encuentran lugares para comer cangrejo y otros bichos y se pueden comprar artesanías que en muchos casos recuerdan la cultura de los Tlingit (de quienes hablaremos mas adelante) y tambien una enorme variedad de souvenirs, los cuales, mas de la mitad son "made in China".



El "Tramway" es el famoso "Funicular" en el cual aproximadamente 20 personas pueden llegar hasta una altura de 250 metros. En mi ultima visita, el "Tramway" desaparecia entre las nubes que había en la cima de la montaña y para volver después. Espero poder visitarlo y tomar fotografias en 15 días. Mientras tanto, aprovechen para visitar Caminito.


///

Seattle - La primera vez

Como muchos sabran, es la primera vez que salgo del pais, tomo un avion o subo a un barco. Lo mas cerca de la navegacion que estuve fue en Ensenada, al subir a la lanchita de la Isla Paulino.
Luego de llegar al hotel Holiday Inn, tomé el colectivo 194 camino al "downtown". Es muy extraña la sensacion de un pais nuevo: todo parece funcionar mejor, o diferente, al menos en relacion a cuestiones materiales o domesticas
Desde las 3 de la tarde estuve recorriendo la ciudad. Por momentos, me sentia dentro de una película.
Seattle tiene un ritmo relativamente tranquilo, al menos en esta zona cercana al puerto. Se confunden edificios de descomunales dimensiones y modernas estructuras con las lineas clasicas de los años 40.




Hay un detalle que recuerdo especialmente: el ambiente de la ciudad se transformaba mientras el sol caía. Parecían aparecer desde abajo de las piedras tanto los indigentes como los limados de cualquier ciudad a poblar las plazas y los lugares oscuros. Ya comenzaba a serme todo mas familiar. Sin embargo, a pesar de las "luces de la gran ciudad" uno siente una especie de decepcion: el mundo esta lleno de gente sin esperanzas de vida. Uno no cree carecer de esa esperanza. Claro: a veces vemos esa pequeña luz en el final del camino o escuchamos esa voz interior que nos alienta a seguir, mas, a veces uno se pregunta como interpretar correctamente las señales.




Como dicen mis adorados King's X en "Summerland": "...look ahead and walk on through, no one's taking sides this time, it's you..." (...mira adelante y camina, nadie toma partido esta vez, eres tu...)

///