Luego de llegar al hotel Holiday Inn, tomé el colectivo 194 camino al "downtown". Es muy extraña la sensacion de un pais nuevo: todo parece funcionar mejor, o diferente, al menos en relacion a cuestiones materiales o domesticas
Desde las 3 de la tarde estuve recorriendo la ciudad. Por momentos, me sentia dentro de una película.
Seattle tiene un ritmo relativamente tranquilo, al menos en esta zona cercana al puerto. Se confunden edificios de descomunales dimensiones y modernas estructuras con las lineas clasicas de los años 40.
Hay un detalle que recuerdo especialmente: el ambiente de la ciudad se transformaba mientras el sol caía. Parecían aparecer desde abajo de las piedras tanto los indigentes como los limados de cualquier ciudad a poblar las plazas y los lugares oscuros. Ya comenzaba a serme todo mas familiar. Sin embargo, a pesar de las "luces de la gran ciudad" uno siente una especie de decepcion: el mundo esta lleno de gente sin esperanzas de vida. Uno no cree carecer de esa esperanza. Claro: a veces vemos esa pequeña luz en el final del camino o escuchamos esa voz interior que nos alienta a seguir, mas, a veces uno se pregunta como interpretar correctamente las señales.
Como dicen mis adorados King's X en "Summerland": "...look ahead and walk on through, no one's taking sides this time, it's you..." (...mira adelante y camina, nadie toma partido esta vez, eres tu...)
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1 comentario:
El 194, el 194... pero qué ramal? :D
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