jueves, 26 de junio de 2008

Hospital

Debido a mi próximo viaje (el primero) que me llevará al nuevo empleo, debo presentar una serie de exámenes médicos. De allí, mi visita al Hospital San Roque de Gonnet.

Al recorrer los pasillos del hospital, buscando el baño, también recorría las miradas de la gente que aguardaba ser atendida; sus miradas parecían describir la historia clínica de cada quien. Pareciera haber algo en nuestros ojos (además de la memoria, por su lado) que almacena todo lo que hemos visto: es el hombre que habita nuestros ojos; a veces cansado, muchas veces ansioso; listo para entender, aunque, a veces, no lo suficientemente entrenado para esto. Mientras tanto, dispuesto a seguir, pero cuando se siente enfermo... ¡...le es tan difícil soportar y contenerse y no estallar...!

Las miradas de la gente, las miradas de los hombres y mujeres de hospital, agotadas, no vencidas, no infinitas; esos hombres y mujeres de los ojos de los hombres y mujeres de hospital me han hablado y me han dicho que ya es hora de ser agradecido... no a ellos, no a Dios. Hoy, el hombre de mis ojos, que me habita, ha salido y ha llegado por sus medios. Nadie tuvo que ayudarlo a caminar.

miércoles, 18 de junio de 2008

Dentro de 1 mes...!



Mmm...

Escribir es sencillo, hasta que uno se pone a hacerlo. Más aún cuando uno se pregunta cosas como "¿...quien va a leer este electro-pasquín...?".
Es la misma duda que el compositor se plantea al momento de la creación; sin embargo, esto no le detiene.

Creo que lo más adecuado es comenzar desde el principio.
Este blog está dedicado a aquellos que quieran conocer una visión del mundo que nos rodea; en este caso, mi visión. Desde luego el lector puede exigir un mínimo de objetividad para seguir el hilo. Por ahora solo puedo contarles una parte de la historia: la que me une al lugar donde vivo, que es Berazategui. Aquí una antigua vista de la estación de trenes:




Claro. No se ve muy atractiva. Hoy tampoco. Pero este es el comienzo de la historia, o al menos de un momento de la historia. Hay otros más:


Ya sé: sigue sin atractivo, y tal vez poco alentador.

Dos de algunas opciones serían: quedarse para que algo cambie; irse para no verlo. `

En lo que a un servidor se refiere debo confesar que nunca hice demasiado para que esto cambie. Y no puedo olvidar que he estado a muy poco de acabar como nuestro amigo de la anterior fotografía, o a pesar de mis juveniles 39 años, haberme visto tan mustio como la imagen de la antigua estación.

Aún desconozco como se cambian algunas cosas...

Hay otras cosas bellas que me unen a esta ciudad, como mi novia, mi familia de sangre y mis amigos, y a estas cosas quiero dedicarles este blog, ya que "dentro de 1 mes", la vida me ha de llevar a trabajar a lejanas tierras como Seattle, Alaska, Nueva Zelanda y Australia, entre otras.



Pretendo hacerles llegar lo que el ojo de mi cámara, mis oídos y el tercer ojo de la experiencia me permitan, para que logremos entender mejor el lugar donde estamos, como y porqué estamos allí. Después de todo, vivimos rodeados de información y hemos de aprovecharla. Me animo a imaginar que detrás de las suntuosas "realidades" que nos muestran algunos lugares, hay un mundo que pide a gritos ser mostrado. No soy, tal vez, quien, para afirmar que esto o aquello es de tal modo, pero permitanme ofrecerles lo que veo, porque en realidad no busco otra cosa que más amigos para sumar a las cosas bellas que me unen a este lugar, y para que me acompañen cuando me visite la melancolía.



Espero ansiosamente vuestros deseos de buena ventura: Espero ansiosamente me agenden para que el 20 de Julio, cuando esté llegando al puerto de Juneau, capital de Alaska, les pueda devolver el saludo. Espero ansiosamente que mi próximo cumpleaños, el número 40... me permita girar felizmente la bisagra de la próxima mitad de mi vida.



Salu2222222, amici...!